viernes 13 de noviembre de 2009

Plan 48: Senderismo: Vereda del Cristo

  1. Lugar: Colmenar de Oreja, al sudeste de la provincia de Madrid.
  2. Momento: Mañana sábado.
  3. Plan: Ya que es el segundo fin de semana consecutivo con previsión de tiempo desapacible en la sierra, pero esta vez no quiero resignarme a no salir de la ciudad, y además estoy últimamente cansado y en baja forma, opto por una alternativa de senderismo de baja altura y escasos desniveles. Se trata de un recorrido circular por las vías pecuarias y sendas al sureste de Colmenar de Oreja, Pasando por la Ermita del Cristo, El Palomar, el Llano del Encinar y Peñas Rubias, y llegando al límite provincial con Toledo.

jueves 12 de noviembre de 2009

Cumplido plan 47: Les Luthiers.

Llevo dándole vueltas todo el día acerca de qué contar en esta entrada sobre el espectáculo de "Los Premios Mastropiero" de Les Luthiers, cuya representación disfrutamos (y mucho ) ayer. Las primeras ideas que he tenido estaban llenas de tópicos, me parece que para leer eso ya se habrán escrito otras crónicas o reseñas. Luego se me ha ocurrido narrarlo al propio estilo de los cómicos argentinos, con juegos de palabras y demás (extraidos o no de la obra), pero se me antojaba demasiado complicado que resultara al mismo tiempo coherente, gracioso, y a un nivel lejanamente digno a Les Luthiers. También había pensado incluir cierta anécdota personal relacionada con la noche del espectáculo (y con el propio espectáculo), así como mi habitual relación de impresiones personales o reacciones anímicas. Creo que nada de eso, en este caso, se parece a aquello que me gusta reflejar en este blog, o dicho de otra forma, no creé este blog para rellenar, sin más, ideas que tampoco me dicen gran cosa a mí mismo, como me ocurre en esta ocasión.

Y creo que la razón es bien simple: El objetivo, reirnos, quedó cumplido. Y ante ese tipo de objetivos, poco más queda por decir. La risa me parece algo demasiado puro y espontáneo como para que necesite más comentarios, como para que haya que hablar con mayor o menor profundidad de ello. Fue un muy agradable paréntesis de más de hora y media de diversión a la gris realidad. Y hubo un par de momentos en los que mi risa era absolutamente incontenible, no simplemente complaciente con algo gracioso o ingenioso. Pues eso. Como si me pongo a hablar del placer de echarse la siesta (hay quien escribiría libros sobre ello, si no se ha hecho ya...)

Bueno, vale. Como la cosa quedaría muy escueta si acabara aquí, soltaré algunas de las tópicas ideas iniciales, pero sólo para rellenar. Por muchos es sabido que el de Les Luthiers es un humor normalmente inteligente, fino, elegante, y al mismo tiempo con toques críticos bastante mordaces. Pero a mí me pareció que lo mejor es su dominio de estilos de humor tan variados y diferentes, tanto dialogados como visuales; supongo que tengo el recuerdo de aquella cinta de audio que me dejaron hace tantos años, y ahora entiendo mejor las risas del público en medio de los silencios de los actores. Por otro lado, es asombrosa (y también consabida) su calidad artística, en todos los campos escénicos: actoral, vocal, instrumental... Verdaderamente, unos auténticos monstruos. Un privilegio haberlos visto, después de tanto tiempo (era una vieja cuenta pendiente, por influencia de lo que me había contado hace años un primo mío).

martes 10 de noviembre de 2009

Plan 47: Les Luthiers: "Los Premios Mastropiero"

  1. Momento: Mañana.
  2. Lugar: Palacio Municipal de Congresos.
  3. Plan: Reirnos. Toca desdramatizar.

domingo 8 de noviembre de 2009

"Hijos de nuestro tiempo"

La semana pasada leí esto en el 20 Minutos (resumo):

"Unos 562.000 jóvenes españoles ni estudian ni trabajan ni buscan empleo.
(...)hay más de 43.000 jóvenes de esa franja de edad (20 a 29 años) incluidos en la categoría que el INE denomina como "activos potenciales desanimados". Son los que, al ser preguntados en la encuesta por el principal motivo por el que no habían buscado empleo en las últimas cuatro semanas contestaron que no creían que lo fuesen a encontrar.
Pero no se debe pensar a la ligera que se trata de un grupo de vagos. Conviene eliminar el estereotipo e interpretar su situación en relación con la precariedad del mercado laboral actual.

"Considerarlos unos pasivos porque no hacen nada da una falsa imagen de parados profesionales", señala Andrés Canteras Murillo, sociólogo experto en temas juveniles y profesor en la Universidad Complutense. Para él, en realidad, son hijos de su tiempo, que sufren la precariedad laboral y la falta de expectativas.
Canteras también apunta el cambio cultural producido en los hogares, con hijos cada vez de más edad en casa de sus padres y sin problemas de convivencia. Y concluye: "Tiene que ver con la desilusión, la pérdida de interés y la apatía. No me gustaría ser joven en la actualidad·."

No tengo claro si las justificaciones del sociólogo se deben a una necesidad de no inducir más depresión en los aludidos por sensación de posible marginalidad (cuando un grupo estadístico es muy numeroso, parece conveniente ser comprensivo con él, no vaya a ser que tengamos problemas...), si realmente tiene razón -como yo opino- en dicha comprensión hacia el desánimo de ese sector, o si habría que ser tan intolerante con su actitud como muchos de los comentarios que en el enlace de arriba se hacen al artículo, puesto que se debe dar por irrefutable que hay que aceptar la sociedad como es y, en consecuencia, luchar como autómatas (o como esclavos) para seguir manteniendo este sistema sin rechistar.

Lo que sí tengo claro es que yo dejé de pertenecer a esa estadística hace dos años y medio y, no sólo no me ha cambiado la mentalidad que tenía entonces, sino más bien al contrario, cada vez me parece más absurdo seguir trabajando para un sistema en el que no creo. Uno hace un esfuerzo por adaptarse, y es ese mismo esfuerzo el que le quita las ganas hacia dicha adaptación. Bueno, el esfuerzo exactamente no; la sensación de gasto de esfuerzo en la dirección no deseada, más bien. Seguramente me canso más en una excursión por la sierra que en una jornada de trabajo (aveces incluso madrugo más) y no me importa.

Ser uno mismo. Luchar por aquello en lo que uno cree. Son conceptos que pueden llegar a ser tan tópicos como utópicos hoy en día, en los que sin embargo nos vemos obligados a seguir creyendo para no caer en la desilusión. Pero luego hay que ir a la entrevista de trabajo de turno simulando mucho interés en algo que por amor al arte ni te iría ni te vendría: la realidad es que uno necesita ese trabajo o ese sueldo, y punto. Lo demás, al menos por mi parte, es hipocresía (en la mayoría de los casos).

Pues he aquí que, casualmente, estas últimas semanas ese hastío me había hecho ponerme a buscar trabajo (no lo había hecho desde que trabajo), y lo cierto es que me he sentido igual que cuando estaba en el paro: no me ilusiona practicamente nada de lo que hay. Cuando veo que empiezo a deprimirme, dejo de buscar trabajo, y acepto el que tengo hasta tener mejor ánimo. Allí me pongo el mp3 y así no pienso. Fuera, me pongo a leer, a ver películas, a preparar, hacer y describir excursiones, y quedo con los amigos y así me distraigo. Y problema resuelto: Estancamiento. Una vergüenza para la sociedad, según esos mensajes intolerantes a que me refería... ¡Ah, no! ¡Si yo estoy trabajando! ¡Entonces soy un ejemplo a seguir! ¡Soy digno! Me parto la caja...

Nadie elige nacer. A nadie le proponen firmar en un papel si está de acuerdo con las condiciones y el funcionamiento de esta sociedad; simplemente hay que aceptarlo y punto. Hace falta dinero para comer, y trabajo para tener dinero. Es decir, que el simple hecho de sobrevivir (o sea, mantener esa vida que no has elegido -y no digo con esto que haya que despreciar la vida-) es una obligación social. Y debes hacerlo bajo los caminos socialmente establecidos. Si te "borras" de la sociedad, eres un marginado, y serás tratado como tal. Incluso al suicida (del que tampoco pretendo hacer apología) se le considera un delincuente. ¿Qué clase de marrón es este? ¿Cuándo y por qué dejamos que nuestras vidas dejaran de pertenecernos? Es todo tan absurdo... Pero luego es todo el mundo tan "bien pensante" y tan cruel con quien, libremente, no acepta todo eso... ¡¡¡Yo quiero tener mis propias ganas de vivir, no las que me impongan por imperativo legal!!! ¿Es tan difícil de entender? Debo ser un radical...

Así pues, entiendo a muchos de los que siguen formando parte de ese grupo que ni estudia ni trabaja ni busca trabajo. Incluso me parece valorable algún caso concreto, como el que ponen en el propio artículo:

Emilio J. Rivas González. 26 años. Volcado en el teatro.
"¿Y si lo que te gusta no da dinero?"
"Yo estoy licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas. Luego hice un curso de técnico de sonido, pero no me salió trabajo. Y unas prácticas. Al final me fui a Granada, donde trabajé en un bar, a hacer unos cursos de teatro, que es lo que en realidad me gusta. (...) Yo no quiero pedir un trabajo, sino fabricar el mío. Estoy escribiendo una obra, ensayamos y preparamos el espectáculo, pero eso no te lo paga nadie. Intento vivir con lo mínimo. Yo me sentiría rico si pudiera vivir del teatro".


Me recuerda a la historia de la muy recomendable película Noviembre de Achero Mañas. De hecho, se trata de algo que en la actualidad ocurre habitualmente en el mundo de la cultura y del arte. Y cuanto más mercantilista, materialista y "productivista" sea el sistema, menos oportunidades tendrá la creatividad de abrirse camino. Porque, entre otras cosas, no interesa el pensamiento díscolo con el sistema. Como mucho, que sirva de evasión para el tiempo libre, y luego a volver a olvidarse de la utopía, que a la mañana siguiente hay que volver a madrugar para producir y mantener el sistema en su mismo rumbo ambicioso. ¿Y si en su tiempo no hubiesen encontrado salida genios (en algún caso por cierto inmaduro socialmente) como Mozart, Shakespeare o Goya? ¿Cuántos genios actuales nos estamos perdiendo, a cambio de celebridades que en muchos casos no valen ni lo que muchos empleados desconocidos, pero que producen dinero a mansalba, adorados por las multitudes?

En fin, que el artículo llegó con dos años y medio de retraso para poder haberme hecho sentir digno en aquella época... Ahora, a seguir aguantando y no quejarse, faltaría más. Todo por el sistema. Y por el dinero.

martes 3 de noviembre de 2009

Cumplido plan 46: Corredor central de la Cuerda de las Buitreras + alguna afortunada improvisación.

ADVERTENCIA: El montañismo es una actividad que supone riesgos. No debe realizarse sin la experiencia y el material adecuados. El autor se exime de toda responsabilidad sobre cualquiera de las posibles decisiones que pudieran tomar al respecto quienes lean esto, y por tanto de sus consecuencias. Ruta poco conocida y con escasa señalización, apta para enriscarse y/o despeñarse.



Es curioso que dijera en la anterior entrada que el objetivo de este plan era una excusa como otra cualquiera para volver a salir a la sierra. Porque dicha excusa, junto con otra exploración posterior en la bajada, dieron lugar a una de las excursiones por Guadarrama más entretenidas y vistosas en cuanto al itinerario, no ya de los últimos meses o años, sino de toda nuestra experiencia por esta sierra. Pretendíamos explorar una zona nueva de cara a su interés para la futura época de nieve, y la propia exploración fue una gozada, un aliciente en sí mismo.

Hicimos una ruta original, improvisada, poco transitada (en solitario salvo en los puntos de paso obligados como la cima de La Maliciosa), y con un caracter rocoso abrupto realmente espectacular, manteniendo la filosofía de un año más o menos pródigo en crestas accesibles pero imponentes (Posets, Espigüete, Covacha...). Ya dije en otra entrada que me parece importante en montaña buscar la alternativa, la inventiva. Y en Guadarrama es aún más importante, cuando las rutas normales son tan fáciles y están tan saturadas de gente. A veces es cuestión de separarse unos pocos cientos de metros del camino habitual y, sin cambiar de montaña, tratar de acceder por donde no parece tan evidente; sin tener que llegar a dificultades considerables, se puede dar con rutas como esta: agreste, solitaria, vistosa. Un poco de creatividad puede descubrir rincones insospechados en Guadarrama, con un caracter que normalmente vamos a buscar a zonas como Gredos.



Y eso que la cosa no empezó bien del todo, en cuanto a sensación de estado físico y anímico. Quizá por la sensación de estar simplemente haciendo una preparación para una excursión futura, quizá por la eterna repetición de caminos y zonas de aproximación, o quizá por cuestiones más generales, relacionadas con cierto hastío vital, qué sé yo; el caso es que en el tramo entre el Puerto de Navacerrada, Cuerda de las Cabrillas y -por el PR M 17 - la Fuente de la Campanilla (ya en el Valle de la Barranca), íbamos como con sueño, falta de ritmo, cierta dejadez...

Y eso a pesar de que muy al principio habíamos podido contemplar ya el objetivo del plan, desde la Cuerda de las Cabrillas, como se ve en la siguiente foto. A pesar del incómodo trasluz, se puede ver la Cuerda de las Buitreras, por detrás de la cual asoma la cima de La Maliciosa a la izquierda y el vistoso triángulo del Peñotillo (sorpresa final de la excursión) a la derecha. Justo por debajo de éste, se superpone el collado o portilla (prado amarillento, iluminado por el sol) en que acaba el corredor central de la Cuerda de las Buitreras, todo el cual se puede ver perfectamente en la foto siguiendo la caída de la ladera. Por lo tanto, se ve aquí toda la zona culminal de la ruta, con la subida por el corredor hasta la portilla, el tránsito por la cuerda hacia la izquierda (noreste) -al principio bordeando algún resalte, pero luego ya todo el rato por la cresta- la cima de la Maliciosa, la bajada y trepada al Peñotillo, y luego ya vendría la entretenida y aventurera improvisación final, de la que luego hablaré.



Pero el caso es que, hasta poco después de dejar atrás la Fuente de la Campanila, no se puede decir que estuviéramos muy entusiasmados. Subimos unos metros por el camino -PR M 26 - que lleva al Collado del Piornal, y en el primer claro del bosque en que vimos de nuevo la Cuerda de las Buitreras, con la portilla en lo alto (desde esta perspectiva con una equívoca forma de "V"), nos salimos de la transitada senda para subir directos por la ladera hacia el corredor.

Y en el momento de convertirse el itinerario en una exploración, quedando atrás los ya convencionales caminos, el ánimo empezo a renacer poco a poco. No es que fuera inicialmente un terreno especialmente agraciado (al menos sin nieve), pero la cosa ya tenía un cierto interés, un cierto carácter aventurero, y en lo alto nos esperaba una pared rocosa que, altiva, parecía atraernos.



Comprobamos todo lo referente a esa futura ascensión con crampones. Zona umbrosa, a la que la luz del sol no llegará demasiado temprano ni durará mucho: tras las nevadas tardará más días en estabilizarse, pero una vez conseguido aguantará más tiempo por la mañana (no hace falta un madrugón exagerado). El tubo comienza desde bastante abajo y tiene una profundidad de casi un par de metros, con lo que parece adecuado para la acumulación de nieve, aunque hará falta un espesor de más de un metro para que se tape bien el abundante matorral. La pendiente no parece llegar a los 40º, con lo que no sobrepasa nuestro nivel habitual. Tampoco hay demasiados obstáculos rocosos, y en el peor de los casos siempre hay algún hueco para rodearlos, sin salirse del tubo. Y esto último -abandonar el tubo- no es difícil en caso de miedo o dificultad, pues la ladera es amplia y abierta, salvo en el pasillo rocoso final. En cuanto a la continuidad para hacer cima en la Maliciosa, mucho más fácil de la peor de mis previsiones, como ya he dicho casi todo el rato por la cuerda.





Zanjadas las cuestiones preparativas, a seguir disfrutando. La llegada a la portilla final del corredor resultó vistosa por las paredes que nos rodeaban. Las panorámicas desde arriba, hacia la Maliciosa y el Peñotillo, espectaculares y emotivas por lo novedoso de una perspectiva nueva de algo tan conocido y familiar. Y la propia cuerda (que pronto disfrutamos cresteando), era efectivamente uno de esos rincones espectaculares que nos quedaba por conocer de Guadarrama. Espero que algún día tengamos el dominio suficiente de técnica para hacerla en su totalidad, porque debe ser una gozada. La parte que nos quedaba desde aquí para llegar a La Maliciosa practicamente no tenía dificultad, salvo un primer resalte inmediato al collado, que se puede bordear por su derecha. Pero, en cualquier caso, muy vistoso y entretenido.





Ahora ya estábamos animados y disfrutando. La bajada de la Maliciosa al Peñotillo (primera idea que improvisamos por la marcha) la hicimos sin abandonar los pequeños resaltes rocosos de la misma cuerda -en vez de rodearlos-, porque ya íbamos divirtiéndonos con el juego de trepar y destrepar, y también con la gratificante sensación de pérdida de miedo a la exposición: hay en este tramo un pequeño paso de destrepe bastante estrecho, algo aéreo y de dificultad que ronda el I+ o incluso el II, y en el que otras veces anteriores me habría puesto nervioso; me alegra ir dominando estas historias psicológicas. Por otro lado, íbamos con la guasa de la "elegancia" en el cresteo (como si estuviéramos en la Arista Hornli del Cervino, ya ves tú... al filo de lo probable...).



Pero la sorpresa final llegó cuando, en la cima del Peñotillo, miramos hacia la continuación natural de la cuerda, por la abrupta ladera suroccidental de este hermano menor de la Maliciosa, y vimos algún hito que otro, además de un terreno accesible. Agreste, pero accesible. Yo ya había estado dos veces antes en esta cima, pero no me había fijado en este detalle. Lo cierto es que ves el comienzo de la bajada, pero es tal el desnivel posterior que pronto desaparece la ladera en un abismo, y ya ves, muchos metros más abajo, la continuación de la cuerda poco antes del Peñotillo Bajo. Puestos a ser elegantes, lo suyo era seguir por la cuerda; al fin y al cabo era lo que habíamos venido haciendo desde que habíamos culminado el corredor central de las Buitreras. A mi me daba cierta rabia, pues esta ladera del Peñotillo quería yo explorarla pero subiendo, no bajando (idea 13 de la lista de posibles planes montañeros). En cualquier caso, si salía bien era una manera muy buena de redondear tan exploratoria e inédita excursión. Y si no, siempre podíamos volver a subir y dar la vuelta por otro lado. Así pues, a ello nos pusimos, momento cuyo incio quedó reflejado en esta foto:



Y realmente la exploración fue entretenida y gratificante. Hubo un momento en que, perdidos los hitos inciales, llegamos a la parte alta de la canal de la siguiente foto. Vista desde aquí, parecía que se podía descender sin problema. Sin embargo, yo no me fiaba del todo, pues no se veía lo que había más abajo de su pradera horizontal inferior. Tras trepar algún risco para intentar vislumbrar mejor su continuación, y a falta de poder confirmar esta última, decidimos desviarnos hacia la derecha (oeste) de la canal, subiendo por una grieta fácil (I+). La decisión fue totalmente acertada, como pudimos ver ya descendido el Peñotillo: la canal conducía a una pared vertical sin salida aparente.



Poco después de la grieta del desvío, volvimos a encontrarnos los hitos que, tras descendernos unos metros por canchal con escasa dificultad, nos llevaron a un tramo de destrepe fácil (I), con el cual entramos en otra nueva y amplia canal, con terreno de pedrera bastante suelta. Por aquí ya bajamos sin mayor problema hacia la base del Peñotillo, como se ve en esta foto.



Y siguiendo con lo de la elegancia, subimos directamente al Peñotillo Bajo (I), desde donde contemplamos lo espectacular de su tocayo mayor (al mismo tiempo que su propia sombra se ve en la parte inferior de la imagen):



El resto de la bajada, ya por senda cómoda hacia el Arroyo de Tijerillas o la Maliciosa, resultó gratificante por uno de esos bonitos atardeceres otoñales cuya luz tanto favor hacen a la afición por la fotografía. Mientras, atrás, siempre imponente, seguía destacando el descendido Peñotillo. Vaya vía, y vaya posible ascensión futura: espectacular.





Una vez en la zona de los aparcamientos de La Barranca, me parecía muy significativa la imágen del Peñotillo desde abajo -porque desde aquí lo que se ve es el Peñotillo, no la cima de la Maliciosa, que está tapada por aquel-. Siempre tan vistoso, siempre tan llamativo, y sin embargo, siempre el obstáculo a bordear (por el norte o por el sur) para subir a La Maliciosa, cuando esa misma cara suroeste del Peñotillo que habíamos tenido tantas veces a la vista desde aquí era (y es), una de las ascensiones más espectaculares que, sin nieve y sin llegar a un grado II de dificultad, se pueden hacer en toda la Sierra de Guadarrama. Ahora mismo no se me ocurre otra más imponente, en cuanto a la vía, en cuanto al desnivel final, y en cuanto a la permanente imagen de esa erguida cima, siempre visible durante todo el itinerario de aproximación; ni siquiera otras a la propia Maliciosa por su cara sur que ya conzoco (insisto, sin llegar al grado II). Pero claro, si de esta no me había dado cuenta hasta ahora que conozco su accesibilidad, igualmente puede haber otras... habrá que seguir explorando...

sábado 31 de octubre de 2009

Plan 46: Corredor central de la Cuerda de las Buitreras (reconocimiento).

  1. Lugar: Vertiente oeste de La Maliciosa, Sierra de Guadarrama.
  2. Momento: Mañana domingo.
  3. Plan: Primera parte de la idea 12 de la lista de posibles planes montañeros: Reconocimiento, sin nieve, del corredor central de la cara norte de la Cuerda de las Buitreras, para hacernos a la idea de cómo puede ser con nieve: si es factible a nuestro nivel, posibles dificultades rocosas, cuestiones relacionadas con el mejor estado posible de la nieve, saber si la cima de La Maliciosa es accesible por la cuerda o bordeándola, etc. Una excusa como otra cualquiera para volver a salir a la sierra, pero conociendo un rincón nuevo.

jueves 29 de octubre de 2009

Cumplido plan 45: Over The Rainbow en directo.

Pues ya no sé si es la calidad del concierto o soy yo. Quizá haya un poco de ambas cosas, pero el caso es que ayer tampoco es que me lo pasara en grande, a pesar de vivir una actuación que en varios aspectos supongo que debería considerarse memorable.

Despues de tantos y tantos años disfrutando del brillante y variadísimo repertorio de la clásica banda británica de hard rock Rainbow, y de dar por hecho que el fundador de la misma,Ritchie Blackmore, difícilmente volvería a juntar al grupo (ya no debe estar para mucho más que para Blackmore´s Night -que tampoco está nada mal-), el poder ver una reunión de otros ex - miembros de distintas épocas tal como ésta era una ocasión única. Y desde luego que poder disfrutar de un repertorio como el de anoche era todo un privilegio, algo con lo que yo mismo había soñado durante muchos años.

Y no cabe duda que el concierto fue emotivo, y el público en general respondió en consonancia. Pero yo me quedé algo frío. Desde luego, muy por debajo de lo que habría esperado de una ocasión como ésta. Supongo que de nuevo el sonido, aunque correcto (mejor que el de Dream Theater el viernes), estuvo lejos de mi idea de perfección. Esos temas que tantas veces he escuchado no me sonaban igual de bien que entonces. Otra vez volví a ser el tiquismiquis, parece.

Por ejemplo, el primer tema ("Tarot Woman", histórico, maravilloso), no tenía exactamente el poderoso ritmo del disco original. Por ejemplo, empezaba a sonar una de mis favoritas, "Eyes Of The World", y notaba con ello el primer subidón del concierto, pero pronto decaía al notar la sensible diferencia con lo que mi memoria recordaba de aquel, y más aún al quedar cortado por la mitad por un interludio guitarrístico aceptable pero no muy brillante de Jurgen Blackmore (bastante buen guitarrista, pero ni la enésima parte de carismático que su padre, ni en personalidad ni en técnica). Luego "Ariel" sonaba algo sobresaturada de teclados ambientales. Y así con casi todo: correcto, aceptable, pero lejos de la brillantez original: lo suficiente para emocionar, por lo exclusivo del grupo y del repertorio, a un público poco exigente, lo justo para dejar frío a este tiquismiquis que escribe, y que ya no se conforma con cualquier cosa (como si él en su vida hiciera gran cosa, ya ves tú... -aunque, eso sí, pagar los 35 euros de la entrada si lo hice, por eso me quejo, oye-)

Me parece que la que mejor me sonó de todo el concierto fue "Man On The Silver Mountain". Llegados a esa altura del concierto, ese tipo de riff tan característicamente setentero era lo que mejor cuajaba, frente al sonido de otros temas más acelerados o saturados de teclado. Hubo otras cosas que me llamaron la atención: La voz de Joe Lynn Turner tuvo momentos chillones poco convincentes, pero en general mostró brillantemente su capacidad de jugar con sus registros medios y melódicos, con mucho feeling (qué empalagoso me resulta ese anglicismo, pero bueno). También estuvo grande el batería Bobby Rondinelli, que además nos deleitó con un solo con detalles más originales de lo habitual: es la primera vez que veo en directo que alguien palmea directamente con sus manos la batería, a lo John Bonham de Led Zeppelin. Y el solo introdujo de manera muy vistosa la entrada de "Stargazer", otro clásico -¿cuál no lo era?-.

Y, bueno, por lo demás, creo que el repertorio no estuvo planteado de una forma todo lo apoteósica o espectacular que podía haberse esperado de lo que casi se entendía como una especie de regreso de Rainbow venido a menos: fue una mera recopilación de temas, con pocas improvisaciones (que las hubo) o escasos planteamientos de sorpresa, en mi opinión. Pero resultó efectivo, a la vista de la acogida del respetable. Por eso digo que no sé si fue el concierto o soy yo. O que lo de Momo el sábado me puso el listón muy alto. Sea lo que sea, cada vez me veo más como dice (o canta) J. C. Molina de Ñu: "Creyéndome que soy único, veo a los demás, que sin ese título se divierten más...". Pero no puedo evitarlo.


SET LIST (no necesariamente en ese orden):

"Tarot Woman"
"Kill The King"
"Can´t Let You Go"
"Death Alley Driver"
"All Night Long"
"Eyes Of The World"
"Jealous Lover"
"Ariel"
"Wolf To The Moon"
"I Surrender"
"Man On The Silver Mountain"
"Stargazer"
"Can´t Happen Here"
"Long Live Rock And Roll"
"Gates Of Babylon"
"Since You Been Gone"
"Spotlight Kid"

P.D.: Visto lo visto, creo que definitivamente descarto la idea de ir a ver a Asfalto el próximo viernes: demasiados conciertos, y relativamente pocas ganas ya. No creo que el rock en directo sea ahora mismo lo que más necesite o me apetezca.

martes 27 de octubre de 2009

Plan 45: Over The Rainbow en directo.

  1. Momento: Mañana.
  2. Lugar: Joy Eslava (osea), Madrid.
  3. Plan: Probablemente, lo más parecido a los legendarios Rainbow que voy a poder ver nunca en directo. Forman el grupo los ex - miembros de la clásica banda Joe Lynn Turner (voz), Boby Rondinelli (batería), Greg Smith (bajo) y Paul Morris (teclados), más Jurgen Blackmore (guitarra), que es el hijo del fundador de la misma Ritchie Blackmore. Lo dicho, la cosa va de conciertos, últimamente...

domingo 25 de octubre de 2009

Cumplido plan de ESCAPADA 44: Momo: Tributo a Queen: Grandioso.

Qué diferencia. Qué subidón cuando un concierto de rock tiene el sonido adecuado, perfectamente mezclado. Hay veces que tengo la sensación de ser el tiquismiquis del grupo de amigos cuando vamos a ver bandas; Que soy tan exigente con el rock como si estuviéramos en un concierto de música clásica. Pero es que mi estado de ánimo depende tánto de la correcta reproducción de sonido...; Mi oído aprecia tantísima diferencia entre lo del viernes con Dream Theater y la maravilla de ayer con Momo versioneando a Queen... No puedo evitarlo, no me conformo con cualquier cosa, por mucho que antes de ayer en la Cubierta de Leganés hubiera tanta gente aparentemente emocionada.

Si a ese gran sonido, presente de la primera a la última canción, le sumas la enorme calidad técnica de todos los miembros de Momo, apaga y vámonos. No sólo reproducían perfectamente el sonido de los temas originales (en sus variados estilos), sino que probablemente sonaban aún más cuidados de como lo hacían los propios Queen; y no hablo ya de ese engañabobos ridículamente autodenominado "Queen + Paul Rodgers", sino incluso de la época dorada (y real) del grupo, con la única salvedad de que Freddie Mercury era -y es- insustituible. Es una auténtica gozada disfrutar de demostraciones de virtuosismo instrumental tan intachables como las de anoche, y al mismo tiempo estar sintiendo la energía que transmite el rock.

Daniel Gómez parece una versión sofisticada y perfeccionada de Brian May. Aunque quizá le falte la autenticidad del original, reproduce a la perfección el sonido de la guitarra Red Special (en esta caso con una réplica de la misma) que el propio May se fabricó en su día, e incluso lo hace con más perfeccionismo y muestras de habilidad aún superiores a las del británico. La forma de tocar del batería Juan Silva y del bajista Diego Miranda no son demasiado parecidas a las de Roger Taylor y John Deacon respectivamente, pero resultan perfectamente adecuadas al sonido de Queen y, de nuevo, aún más depuradas técnicamente que las de los originales, además de ofrecer más muestras de virtuosismo que ellos. Y las voces de Momo Cortés y su hermana Susana Cortés son privilegiadas y están muy bien trabajadas. Hablamos, en todos los casos, de músicos con muy buena formación musical, de conservatorio, preparación clásica, etc. El resultado es el perfecto acabado del que vengo hablando desde el principio. No faltan las improvisaciones instrumentales, las muestras de habilidad de conjunto, que en sus momentos más sublimes alcanzan el territorio de la música jazz.

Y el ingrediente definitivo es que estás asistiendo a una maravillosa recopilación de canciones de una banda legendaria e inolvidable como Queen. Para mí, que es mi grupo favorito de la adolescencia -y los sigo considerendo los más importantes, dado que me abrieron la puerta a todo lo demás, y me sigue emocionando revisitarlos de vez en cuando- es casi lo máximo que se puede pedir a un concierto. Es la actuación soñada, el concierto que nunca pude llegar a ver (insisto, lo de "Queen + Paul Rodgers" me parece un fraude). Además, es que dicha recopilación fue maravillosa, incluyendo aquellas canciones injustamente ninguneadas hasta por los propios Queen en favor de los éxitos de ventas (que tampoco faltaron con Momo); es una muestra de buen gusto, de que Momo es un verdadero admirador de Queen, no el típico pseudo fan que se compró los "Gretest Hits" y no pasó de ahí. Así lo demuestran la presencia de temas como "Ogre Battle", "Flick of the Wrist", "Lily of the Valley", "You Take my Breath Away", "Liar", "Spread Your Wings", "Was it All Worth it", "Princes of the Universe", "Death on Two Legs"...

Todo el concierto se mantuvo a un nivel muy alto de calidad y emotividad, además de con una estructura muy bien pensada para que el ánimo del público no decayera (como bien comentó Ángel). Pero para mí hubo tres momentos especialmente mágicos: el Medley inicial, absolutamente impresionante y emocionante; otro medley central con temas lentos clásicos (alguno más famoso que otros) que interpretó maravillosamente al piano y voz Momo Cortés; y el gran subidó final con "Bohemian Rhapsody": ahí es donde la intensidad alcanzó su punto álgido; lo que se siente en esos momentos justifica el precio de cualquier entrada.

En fin, menos mal que me decidí a ir a este concierto, porque cuando lo vi anunciado, inicialmente no me motivaba el hecho de ser al día siguiente del de Dream Theater... visto cómo fue uno y otro, vaya paradojas que tiene la vida... Por cierto, que en breve probablemente habrá más; no sólo es que me haya animado a regresar a los buenos tiempos: es que de repente le ha dado por juntarse a todo el mundo, y sobre todo por tocar en la misma semana: Rainbow, Asfalto...


SET LIST (no necesariamente en este orden)

Medley: "Innuendo", "Liar", "Spread Your Wings", "Filck of the Wrist", "Flash", "Was it All Worth it", "Princes of the Universe", "Death on Two Legs", "The Show Must Go On".
"A Kind Of Magic"
"Tie Your Mother Down"
"One Vision"
"Breakthru"
"Killer Queen"
"Under Pressure"
"Radio Gaga"
"Don´t Stop me Now"
"Somebody to Love"
Piano Medley: "Lily of the Valley", "Yoy Take muy Breath Away", "Love of my Life".
"Brighton Rock guitar solo"
"Who Wants to Live Forever"
"Crazy Little Thing Called Love"
"Ogre Battle"
"I Want to Break Free"- Improvisación.
"Another One Bites the Dust"- Improvisación.
"We Will Rock You"
"We Are the Champions"
"Bohemian Rhapsody"

sábado 24 de octubre de 2009

Cumplido plan 42: Dream Theater en directo.

Anoche ocurrió en la Cubierta de Leganés lo que jamás habría imaginado con Dream Theater: Decepción. Esto es tan sencillo como recordar tres palabras de la anterior "entrada - plan" acerca del concierto en este blog, y pensar en cómo se desarrollaron ayer las cosas. En dicha entrada escribí: Garantía de calidad. Ahora ya no hay por qué dar por hecho tal cosa, ni con Dream Theater. Lo cual tampoco está mal del todo, porque da aún más valor (si cabe) a las increíbles actuaciones que había visto antes de éste grupo en Madrid.

Lo cierto es que hay una cuestión que hace muy delicado (en mi opinión) que el nivel de un concierto de éste grupo se mantenga en cotas deseables de calidad; por poco que esa cuestión esté ligeramente descuidada, la cosa ya no funciona (para mi gusto): Esa cuestión consiste en la inevitable asociación de Dream Theater con la idea de perfeccionismo; a poco que un concierto de este grupo se aleje sensiblemente de la sensación de perfección, pierde la gracia, carece del principal interés de su desorbitado virtuosismo.

Se lo comenté a Dani durante el concierto: La ingeniería de sonido que precisa éste grupo es un castillo de naipes tan grande como un rascacielos. Cualquier detalle de la mezcla que no funcione en el lugar en que se lleva a cabo el concierto -y la Cubierta de Leganés tiene muchas papeletas-, y el castillo se viene abajo. Para escuchar sencillamente ruido, o caña metalera, no me gasto 48 euros en este concierto, sino mucho menos en cualquier grupo de heavy metal o rock (si es que realmente merece la pena gastarse algo sólo en ruido y caña). Para apreciar cada detalle instrumental de Dream Theater (que es lo que les hace los mejores, técnicamente), son imprescindibles otras condiciones.

Ayer el principal problema era que los graves se lo comían todo. El bombo y el bajo provocaban un barullo de ruido excesivo. Dani apreció el efecto de reverb -inadecuado para un recinto con tanto eco- que usó Mike Portnoy en su doble bombo, y que probablemente desencadenó buena parte de los problemas, pero a mí me da que era una cuestión más general. De una u otra forma, lo desagradable de esos bajos machacones, embarullados, molestos y retumbantes se unía a su efecto sobre el resto de sonido: casi nada se apreciaba realmente limpio, a veces ni se notaba que Jordan Ruddes tocaba el teclado, y las veces que se escuchaban los solos de éste y de guitarra de Petrucci -gracias a la súbita y chapucera subida de volúmen desde la mesa de mezclas-, era sin poder quedar bien definidas las notas. En los mejores momentos del sonido, no dejaba de ser imperfecto, algo sucio, insuficientemente grato al oido; adjetivos que a lo mejor he perdonado en otras ocasiones a otros grupos, pero que me resultaba inconcebible en Dream Theater (quizá nos han malacostumbrado: no es el peor sonido que he escuchado en directo, ni mucho menos, pero sí el más decepcionante teniendo en cuenta el grupo). Por otro lado, echar la única culpa al empedrado (La Cubierta de Leganés) es erróneo, dado que hace cinco años tocaron en el mismo recinto y el sonido fue practicamente perfecto.

Otra cuestión decepcionante (sólo en parte, pues yo me lo temía), fue la duración. En 2002 y 2004 vinieron sin teloneros y tocaron tres horas: Épico, apoteósico. En 2007 trajeron a Symphony X y tocaron dos horas: Muy bien en duración, sublime en calidad. Ésta vez venían con dos grupos (el previo, Opeth), y era de esperar que la cosa menguase aún mas. Efectivamente, la hora y media se hizo muuuuy corta, salvo por el hecho de que con aquel sonido tampoco me dio tanta pena que acabara tan pronto. Entiendo (y esto va en consonancia con el nivel de dificultad que yo intuyo en el último disco, "Black Clouds and Silver Linings"), que definitivamente han optado por una línea que les lleve menos trabajo, menos horas de ensayo. Lo respeto, pues tienen proyectos musicales paralelos, tienen familias e hijos, y probablemente fuera una locura trabajar tan al dedillo una música tan extraordinariamente técnica y difícil. Pero espero y deseo que en un futuro vuelvan a echarle un par, porque ese espectacular nivel es lo que les distingue del resto. Incluso al nivel que están mostrando este año, siguen estando muy por encima de la media en grupos de Metal. Pero a mí me sabe a poco, despues de lo que nos han mostrado anteriormente.

Lo mejor, insisto, del concierto, es que me sirve para darme más cuenta de que el haber podido disfrutar de los cuatro conciertos anteriores en Madrid (de 2000 a 2007) con tan impresionante nivel de calidad es un privilegio que no tiene por qué hacerse posible siempre. Ésta decepción me acerca aún más a la idea de que aquellas actuaciones fueron casi milagros musicales. Incluso sabiendo que son Dream Theater.

Temo un cosa: Que con el nivel medio de apreciación y exigencia del público (incluso tratándose de un grupo para el que hay que hacer cierto esfuerzo de escuchar y no sólo oir), el éxito de la banda pueda ser el mismo que si se lo curraran al máximo, y se vuelvan conformistas. Ojalá me equivoque.


SET LIST

"A Nightmare To Remember"
"The Mirror"
"Lie"
"A Rite Of Passage"
"The Dance of Eternity"
"Solitary Shell"
"Pull Me Under"
"The Count Of Tuscany": Sin duda, lo mejor, especialmente en la parte lenta final (sobre todo cuando no sonaba la batería). El solo lento de John Petrucci fue la única escapada de verdad, en todo el concierto.

viernes 23 de octubre de 2009

Plan 44: Momo: Tributo a Queen.

  1. Momento: Mañana sábado por la noche.
  2. Lugar: Sala Cats, Madrid.
  3. Plan: Actuación en directo del grupo de Momo Cortés, que interpreta los temas de la legendaria banda británica Queen con una calidad y una fidelidad al original sorprendentes (lo que se oye al entrar en la página del primer enlace es el propio grupo de Momo, tocando en directo). Pero antes (enseguida voy para allá), a ver a Dream Theater...

jueves 22 de octubre de 2009

Cumplido plan 43: "Adulterios"



Creo que me ha vuelto a ocurrir con Woody Allen en este blog lo mismo que cuando hace un par de semanas acababa de ver su última película, "Si la Cosa Funciona", y me puse a intentar escribir algo acerca de la misma: no me queda demasiado por decir, porque ya está todo dicho en la propia obra; sus escritos y guiones son tan dicharacheros, y con tantas ideas y reflexiones, que yo no creo que pueda profundizar más. Tampoco podría pretender ponerme al nivel del autor, ni de lejos.

La obra me pareció buena, y tanto o más la representación de la misma; muy buenas actuaciones, asombrosas en el caso del dúo protagonista femenino: impresionante María Barranco, que me resultó casi irreconocible -su personalidad- de lo metida que estaba en el papel. Y me divertí, pero me reí menos de lo que esperaba. Creo que las situaciones y los chistes son tan buenos y típicos de Woody Allen como es de esperar, y los actores tienen comicidad de sobra, pero quizá el tono de la obra es siempre tan álgido y exaltado, con los personajes en constante catarsis de tensión (se podría decir que la historia es un shock emocional de hora y cuarto, en tiempo real), que la falta de contrastes probablemente rebaje la capacidad de sorpresa (al menos para mi gusto).

Como resúmen a la posible filosofía de Woody Allen, que se puede extraer de los personajes que interpreta en sus propias películas, parece que la comedia es para él la forma de desdramatizar sobre la amarga realidad de la vida; la mayoría de las veces parece concluir que el ser humano está condenado a ser infeliz en mayor o en menor medida, y darle la vuelta de tuerca a los sinsabores para extraer su parte positiva mediante la risa es quizá la mejor manera de seguir adelante. Y no es fácil saber reirse de todos los temas sin herir sensibilidades; hay que ser muy bueno para lograr lo contrario: que esa risa sea sana, sea un bálsamo. Allen lo consigue (creo).

Ya sea con una temática u otra, está claro que el objetivo vuelve a ser el mismo, y por eso guarda relación esta entrada con el blog: Reir es una de las mejores escapadas posibles: Económica, sincera (fingir la risa no es reír, que diría Buenafuente), espontánea y saludable. Imprescindible, diría yo.