sábado, 10 de enero de 2009

Cumplido plan de escapada 6: "The Song Remains the Same" (Led Leppelin)

De ¿Viviendo o escapando?


Efectivamente, unos instantes despues de anunciar la escapada número 6, estaba viendo la película del concierto que los míticos Led Zeppelin dieron en el Madison Square Garden de Nueva York en 1973, que fue editada tres años después (no sé si estrenada en cines, supongo que sí).

Debo reconocer que hace años este grupo me entusiasmaba mucho más, y que de hecho actualmente son otras las bandas que me llaman la atención. Como instrumentistas, Led Zep eran muy buenos, pero sobre todo su magia radicaba en la autenticidad y la fuerza de su profundo sentimiento, lo que se potenciaba por su estilo de origen Blues. Técnicamente sonaban más enérgicos o sucios que cuidados o sofisticados, y yo ahora busco a los grupos perfeccionistas.

Sin embargo, viendo este video, llega un momento en que no puedes por menos que impresionarte ante lo que estos magos del Rock ofrecían sobre el escenario: un espectáculo digno de los más grandes.

Los increíbles solos de Jimmy Page, que él mismo negaba que fueran técnicamente depurados, pues estaba más interesado en la expresión de sentimientos, pero que en cualquier caso eran, además de sentimentales, muy ágiles y electrizantes. Gradioso está durante la interpretación de "Since I´ve Been Loving You", o en la de la misteriosa "No Quarter", en la que por desgracia una escena ajena al concierto y para mi gusto ridícula me impide disfrutar visualmente de lo que le estoy oyendo tocar al guitarrista. También es mágica la forma en que conversa con los tarareos de Robert Plant. Y su momento cumbre es durante la grandiosa "Dazed and Confused"; aquí, además de vaciles con Plant y de solos rápidos de diversas técnicas, disfruto de uno de los momentos estelares del concierto, cuando Page toca la guitarra con un arco de violín, ¡y logra un sonido mágico!; mientras, las cerdas del arco se van rompiendo, lo que visualmente queda muy resultón, casi elegante, como si fueran los flecos de ciertas chaquetas de cuero rockeras... Inolvidable también es la guitarra de dos mástiles -de doce y seis cuerdas- en, por ejemplo, la mítica "Stairway To Heaven".

Pero casi me gusta más ver cómo tocaba Jon Bonham, probablemente el miembro técnicamente más virtuoso del grupo. Es una gozada. Brutal en el solo de "Moby Dick", donde incluso sin baquetas, con las manos, machaca la batería de manera magistral.

El concierto está muy bien rodado. No he visto (de momento) un concierto tan antiguo mejor grabado visualmente. Podemos disfrutar de enfoques para lucimiento del virtuosismo instrumental (primeros planos de trastes, teclados y batería) y también de perspectivas meramente heróicas de las enérgicas y emotivas poses de los músicos. Especialmente efectiva resulta la cámara a pie de primera linea del escenario, engrandeciendo la poderosa imagen de la puesta en escena del grupo, casi épica. Aunque no me agrada precisamente el lucimiento visual del físico de Robert Plant de esa misma cámara (no diría lo mismo de tener contrario gusto sexual, supongo)... ¿eran necesarios esos pantalones tan ajustados...?

Además del concierto, la película incluye escenas de diversa índole, que bien se intercalan entre canción y canción, bien se mezclan con el sonido mientras el grupo toca; en el segundo caso, hay veces que me da rabia no poder ver al grupo (ya he puesto el ejemplo de "No Quarter"), pero también hay alguna en que me parece que no queda mal, como, sobre todo, durante la preciosa "The Rain Song", en la que hay paisajes que acompañan muy bien a esta maravilla de canción; Por cierto que en este caso mi gusto sexual si queda satisfecho, pues aparece en las escenas finales una bellísima princesa rubia de ojos azules (la escena es medieval). Pero, en general, la mayoría de esas escenas no me dicen nada, ni me interesan.

No cabe duda de que cuando hablamos de grupos legendarios, algo tiene que haber en su quehacer musical que les haya llevado a tal reconocimiento. En el caso de Led Zeppelin, eso está fuera de toda duda.

Gran escapada, que creo que me iba agradando cada vez más, según avanzaba el vídeo. Al final, mientras terminaba de sonar la versión original de estudio de "Stairway to Heaven", que acompaña a los títulos de crédito pero continúa tras terminar éstos, mientras un texto del DVD instaba a pinchar para finalizar el vídeo, evidentemente me resultaba imposible... ¡esa canción no se debe nunca cortar por la mitad!

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